Plan alimentario para mejorar la circulación

alimentos para problemas circulatorios

Muchas personas padecen de mala circulación, y en general esta se debe a la combinación de una predisposición genética, con una mala alimentación. La idea es, entonces, mejorar la calidad de vida adquiriendo una conducta apropiada para estimular una correcta irrigación sanguínea lo que en definitiva ayudara a prevenir accidentes cardiovasculares en el peor de los casos.

La peor de la afección del sistema circulatorio es la aterosclerosis: la disminución de la luz de las arterias por acumulación de colesterol malo y lípidos, sumado a la adherencia de otros compuestos que se compactan y endurecen dificultando el flujo de la sangre a través de ellas, por el cuerpo. Si a todo esto le sumamos la predisposición a tener sangre espesa, el peligro de sufrir una trombosis está latente, además de otros problemas más comunes como las várices, dolores de cabeza, celulitis, hemorroides, entre otros; por lo que además de recurrir al especialista para aprender a convivir con esto, es muy importante ayudarse adquiriendo hábitos alimenticios adecuados.

La idea es incorporar alimentos que ayuden a aligerar la sangre, que posean propiedades “antiagregantes”; al mismo tiempo en que deberán suprimirse todos aquellos que la espesen o coagulen: como los ricos en sodio y los que contienen grasas saturadas y sobresaturadas.

Lo principal es ir incorporando comida con altos contenidos de silicato: condimentos como salvia, orégano, canela, pimienta de cayena, entre otros; vegetales como la cebollas, el ajo, el limón, el apio, frutos como los orejones de uva y ciruela, y el jugo de frutas. Otros alimentos que contienen silicatos pero en una cantidad menor (que de todas maneras contribuyen) son las frutos del bosque, los cítricos, frutos secos, condimentos como nuez moscada, clavo de olor, pimienta negra; y verduras como las aceitunas, pimientos, zanahorias, achicoria, habas, y brotes de soja.

Los alimentos ricos en potasio son los que más influyen en la mejoría de la circulación de piernas: es intercambiado por el sodio y además fortalece las vías circulatorias. Esto incluye a la mayoría de las legumbres, a los alcauciles, al berro, los tomates y los bien conocidos plátanos. Además de los mariscos, pescados y carnes magras.

Como complemento para disminuir los niveles de colesterol en sangre es necesario incorporar con moderación, fibras solubles y no solubles, las cuales contribuyen “secuestrando” los excesos de colesterol malo, mejorando el funcionamiento hepático y previniendo las hemorroides. Entre los alimentos recomendados, varios se encuentran en las listas antes mencionadas, además debemos incluir los cereales integrales, avenas, salvados, arroz, cebada, y frutas deshidratadas.

Para completar este plan alimentario pro circulación, es fundamental consumir alimentos ricos en grasas insaturadas, esto se logra por ejemplo consumiendo lácteos descremados o bajos en materia grasa, y suplantando los aceites comunes por aceites de oliva, de canola, de avellana o de pescado.

Teniendo en cuenta estos grupos de alimentos, junto a una buena hidratación, se pueden lograr mejorar notoriamente la circulación, disminuir retención de líquidos, y prevenir muchos de los problemas de obturación e irrigación.


Acerca de Analia Cabrera 46 Articles
Redactora en Red Estrategia. Santacruceña de cuna y alma, santafesina por adopción.
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