Consejos de alimentación para combatir la celulitis

La celulitis es una condición que se hace presente en la gran mayoría de las mujeres –y en algunos hombres también –, que no tiene implicancias para la salud pero tiene un aspecto estético nada agradable. Se suele acumular en muslos, nalgas, abdomen, brazos principalmente.

Cabe decir también que la celulitis es además producto de un proceso de acumulación o retención de agua, grasas y toxinas, que se depositan en la epidermis. Generan una falta de elasticidad en vasos sanguíneos que a su vez dificulta la circulación. Esto altera las zonas afectadas, generando una atrofia en los tejidos, principalmente en los adipositos (células grasas). Así, quedan atrapados bajo la piel la grasa y los residuos, y todo esto genera un aspecto fláccido y de pozos, como de “piel de naranja”.

Se sabe que los hábitos de vida, además de la genética, son los que influyen en la aparición y agravamiento de la celulitis. En efecto, el sedentarismo, el alcohol, el tabaco y una dieta pobre en nutrientes de calidad, hacen que la celulitis avance. Así que antes que cualquier tratamiento, es necesario que se lleve a cabo una rutina de ejercicios y una alimentación balanceada.

Respecto a este último punto, conozcamos algunos alimentos que pueden ser nocivos si lo que se quiere es frenar la celulitis.

Si bien muchos tratamientos anti celulitis incluyen cafeína para estimular la circulación, la ingesta de cafeína en bebidas y alimentos puede agravar la celulitis. No se debe tomar más de dos cafés o refrescos de cola al día, pues endurecen las arterias y elevan la insulina en sangre, haciendo que el organismo almacene los azúcares como grasa.

El sodio es una sustancia enemiga de la buena salud y de los muslos sin celulitis. Cuando lo ingerimos en exceso, el organismo necesita retener agua, para disminuir su concentración en el cuerpo. La retención de líquidos es una de las principales causas de la celulitis. Atención a productos envasados que tienen sodio encubierto, es importante acostumbrarse a leer las etiquetas.

Además de que un exceso de azúcares se almacena como grasa, produce una reacción metabólica por la que el colágeno se vuelve más rígido (proceso llamado glicación), que hace que la piel pierda más firmeza. Los alimentos a base de harina refinada son hidratos de carbono, que también se convierten en azúcar.

Es necesario ingerir una pequeña porción de grasas saludables, como la de los frutos secos, el aceite de oliva o algunos pescados, pero si se consume un exceso de grasas saturadas, como la de frituras y carnes grasas, se eleva el nivel de radicales libres y, con ello, la degradación de las fibras de sostén de la piel, con la consecuente aparición de celulitis.

 

Algunos alimentos, por otra parte, son aliados contra la celulitis

La piña tiene como principio activo a la bromelaína, de gran poder antiinflamatorio y diurético, que tiene efectos contra la celulitis además de ayudar a eliminar la retención de líquidos.

El alga fucus es muy beneficiosa, ya que tiene efecto adelgazante debido a su contenido de yodo orgánico, que actúa sobre la glándula tiroides activando el metabolismo de las grasas. Aporta además minerales y oligoelementos saludables, y ayuda a eliminar toxinas. No pueden consumirla personas con trastornos de tiroides.

El té verde aumenta el gasto metabólico y activa la combustión de las grasas, además es depurativo, con lo cual ayuda a tratar la celulitis.

La centella asiática es una planta que cuenta con el aval de la OMS y la EMEA (Agencia Europea del Medicamento), por sus efectos anti celulitis. Ayuda a hacer más elásticos los vasos sanguíneos y a desaparecer el edema. Además, estimula la activación fibroblástica, disminuye la rigidez del colágeno y estimula su síntesis.

El Omega 3 es uno de los ácidos grasos esenciales que nuestro organismo necesita para la buena salud. Está presente en las llamadas “grasas saludables”, como el aceite de oliva, los frutos secos y especialmente en los pescados de aguas frías como el salmón. En el caso concreto de la celulitis, estos ácidos grasos son activadores del PPAR alfa, factor de transcripción responsable de la inducción de los genes que intervienen en la oxidación lipídica y la termogénesis.


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