Pon en práctica estos efectivos ejercicios abdominales

Hoy vamos a seguir con la gimnasia. Ya sabemos que ésta es muy saludable y necesaria porque no sólo nos mantenemos bien físicamente, sino que nos ponemos de mejor humor. En esta ocasión vamos a hacer unos buenos ejercicios abdominales que siempre necesitamos para aplanar el vientre. ¡A moverse!

Los ejercicios abdominales dan muchísimo resultado para aplanar el vientre, y son realizados por todos aquellos que cuidan su silueta, sobre todo cuando se acerca el verano, ¿o no es así? Claro que no debemos esperar milagros. Es decir que la gimnasia dará resultado en tanto hagamos una dieta baja en grasas y azúcar, por el contrario de nada servirá toda  la cantidad de ejercicios que llevemos a cabo. Veamos qué tipo de abdominales podemos hacer:

Uno de ellos es el de encoger el tronco sobre el piso o bien sobre una silla. Es decir que recostados con la espalda bien plana, se doblan las piernas y se las lleva desde el piso hasta lo más alto que podamos. Las manos deben permanecer debajo de la nuca. Aquí será un poco más difícil pero los resultados son geniales. Al principio costará un poco, sobre todo si nos estamos acostumbrados. De todos modos podemos también hacerlos recostarnos en una colchoneta para moderarlos.

Luego podemos hacer un ejercicio encogiendo el tronco sobre un banco pero esta vez este banco debe encontrarse inclinado. ¿Cómo? Pues bien, se recuestan con la espalda plana sobre un banco declinado, vale decir que la cabeza debe quedar por debajo de las rodillas. Los pies deben mantenerse siempre fijos al piso. Y ahora repetimos el ejercicio como en el paso anterior. La diferencia radica que en este ejercicio se sentirá más tensión muscular y estará centrada en el sector medio del abdomen. Con este ejercicio estamos trabajando tanto los abdominales medios como inferiores.

Otra excelente idea es realizar tres series de abdominales con las piernas extendidas en el aire, acostados sobre el piso, la espalda bien recta y las manos a la altura de los glúteos con las palmas hacia abajo. Elevamos suavemente los hombros del piso. Ahora comenzamos a flexionar hacia atrás y subimos las piernas de manera tal que queden aproximadamente a 40 cm del piso. No debemos en ningún momento dólar la espalada y al momento de bajar las piernas no debemos apoyarlas en el piso ni en el banco.

Pero esto no es todo. Sigamos con otro ejercicio que es el llamado “codo a rodilla interno”. Nos acostamos en una colchoneta, colocamos las manos a ambos lados de la cabeza sin sostener la nuca, de esta manera el ejercicio será más fuerte, algo más difícil de lograr pero mejora el resultado. Levantamos el torso  y las piernas al mismo tiempo y tocamos en forma alternada los codos y rodillas, y así continuamos cambiando la pierna a flexionar.

¡Seguimos! Vamos a hacer el toque de tobillos con las piernas en forma vertical. Nos acostamos, y levamos las piernas de forma tal que las mimas queden en una posición vertical. Los brazos los extendemos en forma de cruz y elevamos el tronco mientras cerramos los brazos. Debemos tratar de tocar los tobillos con las dos manos y volver a la posición original.

Otro buen ejercicio es el de llevar las rodillas al pecho. Muy efectivo. Nos acostamos, siempre con la espalda bien recta y comenzamos a levantar el tronco y las piernas. Éstas ultimas tienen que esta flexionadas. Tenemos que tratar de apoyar casi por completo las piernas sobre los glúteos al mismo tiempo que extendemos los brazos hacia ambos costados para que así nos ayuden a mantener el equilibrio. Finalmente, acercamos el pecho a las rodillas y contraemos lo más que se pueda los abdominales sin mover la pelvis.

Un último ejercicio es de elevar las piernas pero colgado. Para este ejercicio necesitamos de una barra para la parte superior. Si no tenemos esta barra a mano, podemos utilizar un banco con tríceps. Esto si se hace en el gimnasio tanto mejor. Pero como todo tiene solución la escalera de la casa es la herramienta que suplanta las otras. Entonces el cuerpo tiene que quedar suspendido sin tocar el suelo mientras elevamos las piernas y dejamos que la pelvis haga un suave movimiento hacia adelante. Es necesario mantener la posición algunos segundos. Luego, nos relajamos y volvemos a la posición original. Por hoy se termina la clase. ¡Ya haremos más gimnasia!

Acerca de Marcelo Vallejos 58 Articles
Co-fundador de Red Estrategia y Anunico. Creador de mi propia realidad y desarrollador de mi pasiones. Léeme en mi cuenta de Twitter @marcelovallejos

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