Qué tener en cuenta para el uso de autobronceantes

La primavera avanza en el sur del mundo, y es así que muchas personas desean sacudirse el tono grisáceo del invierno de sus cuerpos y semblantes. Ya nadie se entrega al sol indiscriminadamente: la conciencia sobre los riesgos para la salud, está muy extendida.

Pero a la vez, desde hace unos años han ganado mercado una amplia gama de productos autobronceantes, que nos garantizan un color dorado y natural, sin riesgos para la piel. Sólo es cuestión de acostumbrarse a utilizarlos para no mancharse y en cambio sacar todo el partido posible a su utilización.

Las líneas de productos suelen ofrecer dos opciones de autobronceantes: algunos para pieles claras y otros para pieles oscuras. El primer paso es elegir el adecuado para la propia piel. Los hay en crema, también en textura mouse y en spray. Las diferentes texturas ofrecen ventajas, la crema otorga un color muy uniforme y más intenso, pero hay que tener más cuidado para no manchar la piel, la ropa y las manos. El mouse, como textura, se distribuye con más facilidad.

El spray es muy sencillo de utilizar, evita mancharse las manos y se seca más rápido para poder vestirse. Pero por otra parte, hay que tener cuidado en cubrir todas las áreas para que no queden blancos indeseables, o bien “lamparones”, donde se ha acercado demasiado la boquilla a la piel. También, se presentan productos para el cuerpo y el rostro, o ambos. Conviene elegir el producto específico para la piel de la zona a tratar.

El primer paso es exfoliar bien la piel antes de comenzar, con una esponja vegetal o algún producto granulado, para retirar todas las células muertas, dado que después podrían dejar manchas al descamar. Estas células asimismo, quitan luminosidad, y además producen irregularidades de textura que impiden la correcta distribución del producto.

El autobronceador necesita una piel bien hidratada, para que el color sea duradero y porque además el producto tiende a resecar la piel, y finalmente para reponer el manto protector hidrolipídico que se quitó con la exfoliación. Se deben utilizar buenas cremas hidratantes, y dejarlas absorber muy bien para colocar el producto autobronceante.

Nunca se debe aplicar el autobronceador antes de la ducha para no arrastrarlo con el agua y el jabón.
El autobronceante debe colocarse en forma pareja en las distintas zonas del cuerpo y rostro para lograr un buen resultado, un color bronceado natural.

Se lo puede diluir con crema humectante en las zonas difíciles como codos, tobillos y rodillas, debido a que estas partes del cuerpo se pigmentan con mayor facilidad por ser su piel más rugosa y gruesa que el resto, y porque el producto tiende a acumularse.

Por otra parte, se recomienda evitar el contorno de los ojos, las entradas del pelo y las cejas. Pero no hay que olvidarse de la nuca, el cuello, o la cara interna de brazos y piernas. En el caso de los sprays, deben aplicarse a una distancia óptima de unos 20 centímetros para que la bruma sea pareja y no deje manchas.

El paso siguiente es esperar unos minutos para vestirse, dejando que el producto actúe y evitando manchar la ropa. Por otro lado, conviene lavarse las manos inmediatamente, para evitar que queden amarillentas.

No se debe aplicar el autobronceante el mismo día de la depilación, para no irritar la piel ni dejar manchas.

Si se adopta el uso regular de los autobronceantes, se puede lucir un color grandioso sin los riesgos y el tiempo que demanda tomar sol.


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