Errores habituales en el uso de cosméticos

Errores habituales en el uso de cosméticos

Errores habituales en el uso de cosméticos

Errores habituales en el uso de cosméticos. Consejos útiles.

 

Podemos tener cosméticos de la mejor calidad, pero si no sabemos hacer un uso adecuado de cada uno de ellos, es probable que logremos el efecto contrario al que buscamos: en lugar de realzar nuestra belleza, nos afeamos. Apredamos cuáles son estos errores habituales, así los evitamos.

Es muy habitual llevar la base de maquillaje del tono incorrecto. No es sencillo dar en la tecla. Es más, hay mujeres que lleva una base de un tono más oscuro, pensando que conseguirán un efecto bronceado. Error. La base debe probarse sobre la piel, es más, sobre el propio rostro – no en el dorso de la mano ni en la cara interna del brazo. El lugar donde debe probarse es en el corte entre la cara y la mandíbula. Elige dos o tres colores que se aproximen a tu tono de piel, pruébalos en esta zona el rostro y obsérvalos a la luz, optando por el el color que se funda mejor con tu propia piel. Para todos los días, se puede elegir una ‘BB Cream’, ya que sus pigmentos son universales y se adaptan a todas las pieles.

Una base oscura no te hará ver bronceada, sino manchada. Es mejor aplicar una base del tono correcto, y en todo caso, utilizar un producto que se llama “polvos de sol”, que es mucho más apropiado y puede dar un sutil efecto de “piel acariciada por el sol”.

Un corrector demasiado claro puede hacer que en lugar de disimular nuestras ojeras, las realcemos. Al igual que la base, debe ser del mismo tono de la piel o como mucho, uno más claro. Y es fundamental extenderlo bien. Se debe aplicar el corrector después de la base, porque si no, lo arrastramos al extenderla.

Nada más horroroso que ver en una foto que se han manchado tus dientes con lápiz de labios. Pero eso se evita fácilmente: al terminar de maquillar la boca, introduce el dedo índice en la boca y tira hacia fuera, habrás limpiado cualquier resto de maquillaje que pueda haber manchado tus dientes.

No proteger la piel del sol es un gravísimo error, aún en invierno o días de verano nublados. Lo mejor es aplicar cremas de uso diario que ya contengan FPS, aunque debes elegir el grado de protección adecuado a tu piel. Recuerda que lo ideal es aplicar la crema 15 minutos antes de la exposición.

Existe la creencia equivocada de que las pieles grasas no necesitan hidratación. No hidratar una piel grasa es un error, pues estas pieles necesitan agua también. No hacerlo, hará que las glándulas sebáceas trabajen más para compensar, y al final el problema se agravará. Se debe entonces elegir una fórmula hidratante libre de aceites y utilizarla dos veces al día.

Como todo en la vida, en la máscara de pestañas los extremos no son buenos, en especial si hay mucha cantidad de producto y terminamos apelmazando nuestras pestañas en lugar de realzarlas. Hay quién piensa que, cuantas más capas de máscara se apliquen en las pestañas, más volumen tendrán. Lo ideal es conseguir el mejor resultado con la menor cantidad de producto – algo que se logra con un cosmético de buena calidad. Luego, se debe colocar el cepillo en la base de las pestañas y realiza un movimiento en zigzag con la máscara paralela al suelo hasta llegar a las puntas. Se puede dejar secar un poco y aplicar apenas un toque sutil sólo en las puntas de las pestañas para levantarlas un poco.

Irse a dormir sin haberse desmaquillado es un error. Los poros quedan obstruidos, y así la piel no respira ni se regenera adecuadamente. Las toallitas desmaquillantes no limpian profundamente y además resecan la piel, así que sólo debe hacerse un uso ocasional de ellas. Lo ideal es buscar una fórmula adecuada al tipo de piel.

Hace muchos años se usaba el delineador de labios más oscuro que el lápiz, pero ya no se usa más y el efecto que se consigue no es estético. Ambos productos deben tener exactamente el mismo color de la barra y nunca puede ser más oscuro. Tampoco se debe maquillar por encima de la línea natural de los labios, pues el resultado es antinatural. Para más comodidad, se puede optar por un delineador incoloro, que sirve para cualquier lápiz labial y cumple la función de evitar que el color se corra.

Las cejas demasiado finas son otra herencia de modas estéticas pasadas. Si bien no es fácil acertar con el grosor y forma de las cejas, hay que evitar que queden demasiado finas, en especial porque al pasar los años se pierden pelos de las cejas, y si nos excedemos en depilarlas, es probable que terminemos sin cejas a la edad madura. Las cejas muy finas hacen parecer mayor.

Lo mejor es acudir a una esteticista que diseñe la forma de las cejas, así es más fácil mantenerlas depiladas regularmente.

El rubor ayuda a destacar las facciones de la cara y a dar un aspecto lozano, pero si es demasiado obvio o marcado su color, el efecto es negativo, poco estético y nos hace lucir mayores. Las brochas que incluyen los envases de rubor, suelen ser demasiado pequeñas para una correcta aplicación. Mejor contar con una buena brocha biselada y para aplicar, sonríe: la parte del pómulo que queda levantada es justo el lugar. Aplicar poquísima cantidad y difuminar bien.


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