Mitos y verdades de algunos trucos caseros de belleza populares

De abuelas a madres a hijas, los trucos caseros han sido desde siempre aliados de la belleza femenina. Consisten en utilizar elementos cotidianos –a veces de la cocina, en otras ocasiones, recurriendo a hierbas aromáticas o para infusión –, y utilizarlos para preparaciones que mejoran la belleza de la piel o el pelo. Muchas mujeres convencidas aplican estas recetas, pero hoy veremos cuáles de estos trucos realmente funcionan y cuales no: desmontamos los mitos y verdades de algunos trucos casero de belleza.

 

Mitos y verdades de algunos trucos caseros de belleza populares

El aceite de oliva es uno de los preferidos de las recetas caseras de belleza. No es para menos: es tan rico en nutrientes que la piel y el pelo bien pueden beneficiarse. Además, al ser un aceite, el efecto anti resequedad es inmediato. Pero la realidad es que la mejor forma de utilizar el aceite de oliva para hidratarnos, es consumiéndolo: sus nutrientes y ácidos grasos esenciales, serán mejor aprovechados si los ingerimos.

De todas formas, no dejes de utilizarlo si notas que las puntas del pelo lucen mejor con unas gotitas de aceite de oliva. Pero si lo utilizas directamente sobre la piel, ten en cuenta que algunos contienen residuos de pesticidas que podrían causar reacciones alérgicas. Por eso, mejor optar por aceite de oliva orgánico. Un estudio reciente, además, encontró que aplicar aceite de oliva sobre la piel tras la exposición solar, reduce el riesgo de desarrollar carcinoma – un tipo de cáncer de piel –.

El aloe vera es un producto natural al que se le han atribuido propiedades casi mágicas. Lo cierto es que resulta útil aplicado sobre la piel para afecciones, siempre que sean leves: acné, psoriasis, quemaduras, pero siempre leves. En caso de lesiones más serias, el aloe podría incluso retrasar el proceso de cicatrización. Aplicar gel de aloe puede minimizar la reacción de la piel expuesta a radioterapia.

La cerveza ha sido señalada como un buen acondicionador natural del pelo. Si bien es cierto que el lúpulo tiene propiedades que retardan la caída del pelo, también tiene alcohol, que reseca la fibra capilar. Mejor, probar con un serum anti caída, o en todo caso con cerveza sin alcohol.

El limón es utilizado de forma casera para tratar las manchas. No hay estudios que lo respalden, pero el ácido podría erosionar suavemente las primeras capas del epitelio, y así ayudar a renovar las células y eventualmente, suavizar las manchas. Pero sin las manchas son muchas o muy oscuras, es probable que se necesiten tratamientos profesionales y productos farmacológicos para removerlas o atenuarlas. Y además, podría resultar algo irritante. Pero como es un buen astringente y bactericida, podría ayudar a mejorar el aspecto del cutis con acné, siempre y cuando sea un caso leve.

El vinagre es una de las recetas preferidas de las abuelas, para aclarar ligeramente el pelo y sobretodo, para darle brillo. No hay estudios concluyentes al respecto, así que si lo pruebas y te resulta, adelante.

El huevo suele ser incluido en recetas de mascarillas faciales y capilares. En este caso, es un sí: la clara de huevo tiene la capacidad de regenerar las células de la piel aún más rápido que muchos preparados comerciales. Y la yema es rica en nutrientes y ácidos grasos buenos para la piel. Así que en este caso, es un truco cierto.

Otro sí es para la miel: se han probado sus propiedades bactericidas y regeneradoras de la piel, así que es excelente para ayudar a sanar heridas leves más rápido y para renovar nuestra piel.

El aceite de coco es el último ingrediente analizado, y también es positivo. Se ha probado su capacidad de recuperar el pelo dañado, y sus efectos son iguales o incluso mejores que los de algunas mascarillas comerciales. Súmalo entonces a tu botiquín de belleza.


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