Lo que tenés que saber antes de una sesión de sauna

Tomar una sesión de sauna

Introducirse en un sauna puede resultar muy relajante y agradable  en caso en que necesites descontracturarte y salir de los problemas y situaciones cotidianas que te estresan. Pero si no tomas los recaudos necesarios, puede traerte serios problemas de salud, ya que conlleva algunos riesgos importantes, que quizás desconozcas.

Aún así, siempre que tomes las precauciones adecuadas, no tendrás ningún tipo de problema. Aquí te presentamos algunos beneficios, pasos a seguir y consideraciones que debes tener en cuenta  a la hora de ingresar a un sauna.

La precaución más importante es en cuanto a los cambios de clima. En un sauna la temperatura oscila entre los 80 y los 100 grados centígrados. El hecho de que no se produzcan quemaduras en la piel, responde a que se combina con una humedad muy baja (calor seco) y por lo tanto no llega a quemar ni ser perjudicial para el cuerpo al punto de producir quemaduras.

El gran problema radica en que la mayoría de las personas, utilizan muy mal el sauna y abusan de el. No se deben tomar más de 2 sesiones por día y no más de 3 sesiones semanales. En el afán de verse bien, de eliminar sustancias del cuerpo, deshacerse de los líquidos que se retienen, las personas realizan mas sesiones de las que realmente deberían hacer, y eso es lo que a largo plazo, perjudica la salud.

Pero, si sabes cómo prevenir adecuadamente las contraindicaciones que puede tener, son mayores los beneficios que obtendrás con el sauna. De por sí, un sauna tiene muchos beneficios. Por un lado, elimina las toxinas del cuerpo y aumenta tus defensas.

El tratamiento abre los poros y elimina del cuerpo las  sustancias que el mismo no necesita. También elimina alcohol, nicotina, sodio, ácido sulfúrico y combate el colesterol. Aunque también  se pierden muchos minerales, por eso es importante que puedas recuperar dichos minerales con una bebida isotónica. Ten en cuenta que en una sesión se pueden llegar a perder hasta 2 litros de agua junto a las toxinas que se eliminan.

Otro beneficio sin duda importante, es que resulta desestresante. El sauna libera endorfinas y por lo tanto ayuda a combatir el insomnio y el stress. Por otro lado, mejora la función cardiovascular. Al dilatar los vasos capilares obliga a bombear al corazón con más fuerza para mantener la presión sanguínea. Pero, hay que tener en cuenta que para personas con afecciones cardiovasculares se aconseja que el sauna no supere los 65 grados.

Además, el sauna mejora la respiración. Está comprobado que los pacientes con enfermedades pulmonares mejoran transitoriamente sus funciones respiratorias. También ayuda en general a: reducir la celulitis y adiposidades, rigidez articular y en general dolencias óseo-musculares.

En cuanto a la sesión en sí, antes que nada, debes tener en cuenta que al ingresar, previamente tienes que ducharte con agua templada.

Recuerda que no debe ser ni muy caliente ni muy fría, debe estar templada. Lo importante es que ingreses al sauna con la piel mojada y limpia. Cuando ingreses debes esperar a que empieces a sudar entre 10 y 15 minutos, luego debes salir y ducharte nuevamente, pero esta vez con agua fría. Después debes volver a ingresar y relajarte otros diez minutos. Siempre recuerda hidratarte, tomando suficiente agua o una bebida isotónica, ya que las elevadas temperaturas pueden deshidratarte y se pierde mucho líquido.

Ten en cuenta, que el sauna puede resultar ser peligroso para quienes padezcan determinadas enfermedades del corazón, ya que sudar abundantemente provoca que se concentren también los fluidos corporales, por lo que la sangre se torna más densa y esto puede generar un ataque cardiaco. Por este motivo, los especialistas recomiendan tanto en caso de hipertensión como en personas con problemas del corazón, consultar previamente con el médico la conveniencia o no de acudir a un sauna.  Por eso, siempre que optes por una sesión de sauna, elije hacerlo bajo las condiciones adecuadas y busca que sea hidratándote para no sufrir descompensaciones.


Acerca de María Leticia Ditrani 14 Articles
Mi nombre es Leticia pero me gusta que me llamen Leti. Soy de Rosario, Licenciada en Comunicación Social. “Canalla desde mi más tierna edad” parafraseando a Fito. Doy clases de Computación y me gusta mucho todo lo relacionado a la Informática y a los medios de comunicación en general.

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